Desarrollo Residencial Zarandona

La parcela objeto de estudio constituye, por su ubicación privilegiada, en la punta de lanza del crecimiento urbanístico actual de la ciudad, y una de las zonas con mayor demanda de nuevos desarrollos residenciales.
Los estrictos condicionantes formales impuestos por la cédula urbanística de la parcela se abrazan para tratar de generar una volumetría contundente y singular, con un eje central triangular que vertebra las circulaciones verticales del edificio y el desarrollo de tres bloques que acogen las viviendas en cada una de sus 3 alas, aprovechando la multiplicidad de orientaciones de las que disfruta las parcela.
El planteamiento formal del edificio trata de potenciar la verticalidad que ofrece la imponente altura edificable permitida, huyendo de manera deliberada de la tendencia de marcar la horizontalidad de los forjados apilados propia de la gran mayoría de desarrollos residenciales de la última década. En última instancia, esta voluntad de marcar la verticalidad del conjunto queda representada, de una manera casi escénica, por una rasgadura vertical orientada hacia el cruce de los dos grandes ejes urbanos que definen el límite sureste de la parcela, que se retroilumina cuando cae el sol, convirtiendo al edificio en una baliza visible desde la lejanía.
La pretendida contundencia del volumen edificado es consecuencia directa de la voluntad de optimizar la propuesta desde el punto de vista constructivo, permitiendo la aplicación de sistemas de fachada industrializada de panel de hormigón que acorten sustancialmente los plazos de ejecución, y permitan a su vez otorgar esa textura acanalada que lo caracteriza, con un tacto visual de reminiscencias pétreas.
La monumentalidad del monolito edificado se atempera mediante un movimiento ordenado generado por las terrazas de las viviendas que se proyectan hacia las distintas orientaciones buscando las vistas lejanas, y nos permiten conservar la experiencia doméstica tanto por la referencia de escala que aportan en el conjunto, como a través de la textura continua del revoco que las caracteriza.
En definitiva, la propuesta busca establecer un diálogo amable entre la escala de hito urbano a la que obliga el volumen edificable de la parcela y la escala de lo doméstico, cercano y amable que en definitiva definen el concepto de hogar.